miércoles, 9 de julio de 2014

Una faceta más

Con Leo pasamos por muchas facetas.
El año pasado, antes de la llegada de Max pasó muchos nervios, empezó a morderse las uñas... Cuando Max hizo los 6 meses empezó con los despertares nocturnos, causados por los celos, y a querer estar siempre con nosotros.

Ahora, todas esas cosas han pasado. Leo ya no se muerde las uñas (a no ser que esté nervioso, como el primer día de clase, o cuando una situación no acaba de hacerle gracia) los celos ya están controlados, ahora no vemos ni gota de ellos. Juega con Max, se pelea... pero las llamadas de atención no son las mismas.

De hecho, ahora pasamos por otro momento diferente. No sé si siguen siendo celos, o que se hace mayor y empieza a cambiar el carácter... pero ahora está en un momento anti-social y muy muy contestón.

¿ En qué momento dejó de ser aquél niño que no extrañaba a nadie y se iba dónde fuera sin mirar atrás?
Por ejemplo: Hace una semana empezó la escuela de verano "casal" y cada día tengo que hacer malabares, prometerle algo para que entre sin problemas. Siempre entra despacio, rozándose con la pared, mirando al suelo... Y no lo entiendo porque de casa al "casal" va contento, y con ganas de ir, pero al llegar a la puerta siempre hace lo mismo.

El lunes me partió el alma. Entró, me dio un beso, y en vez de ir sentado junto con los demás niños, se sentó sólo en un rincón, anti social total. Un monitor le cogió de la mano y fue a jugar con él. Se que todo esto que hace es sólo en el momento de entrar, porque después es el que más juega de todos y el que disfruta más.

Y con nosotros en casa está súper contestón. A parte que tenemos que repetirle las cosas 40mil veces, sigue sin hacer caso, me ordena que me calle, cuando le riño me dice que soy mala, frases como "no quiero" "me da igual" "házlo tú"... son frecuentes.

La mayor parte del tiempo son llantos, castigos, enfados, gritos y berreos. Intento mantener la calma, pero a veces es inevitable perder los estribos.

No sé que momento es por el que pasa ahora. Sólo se, que cuando no estamos nosotros está genial, y por eso aunque le deje como lo dejo en el casal, sé que en cuanto salgo por la puerta cambia el chip.

Des de que tenemos el restaurante (hace 2 meses) que se acabaron los sábados Leo&Mum. Quizá hace un poco más. Y la verdad que los hecho de menos. Pero ahora me es imposible encontrar un día único para él. O estamos los 4 juntos, o los 3 sin papá...

Espero que ésta faceta pase, como han pasado todas las otras. Y que éste mal genio no se le quede crónico.

Ya me lo dice mi madre "éste niño es igual que tú"



Momento "no me toques el Ipad". Cómo si Max no estuviera entretenido haciendo el mono. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario