viernes, 4 de septiembre de 2015

LA MOLINA: Nuestras primeras vacaciones los 4

Léase primeras vacaciones a irnos fuera de nuestra ciudad, aunque sea a 100km.

La semana pasada nos fuimos tan sólo 3 días (2 noches, lo que las obligaciones permiten) a La Molina.

El Martes cogimos el coche dirección a nuestro destino, a 2h aprox. de Girona. Antes de nada, recomiendo absolutamente coger el Eix, más rápido y cómodo, sin peajes y fácil.

Antes de salir de casa

Nada más llegar al apart-hotel ya nos tuvimos que abrigar, ¡co*o que fresco !
Cómo nuestra habitación aun no estaba lista (no lo entiendo si en éstas fechas estaba casi vacío) nos fuimos dirección Puigcerdà para comprar en el súper para hacer las comidas y cenas en el hotel, en el que hasta que no recibiéramos la llamada no podíamos ir. 

De camino vimos un circuito de motos de cros eléctricas, así que paramos para que Leo probara. Su padre está deseando que sepa ir en moto. No recuerdo el tiempo que estuvo en el circuito, pero costó 10€ (la actividad más cara de las que hicimos)

Momento de descanso en el que no sabía si seguir o mandar la moto a tomar  viento

Cómo el hambre apretaba y no nos llamaban fuimos al centro de Puigcerdà a comer, en un restaurante llamado MIAMI, en el que hacía casi 5 años ya habíamos estado con Leo. No recordaba la calidad (mala malísima) pero siempre agradezco un restaurante que delante tenga una plaza o parque para no tener a los niños retenidos en caso de que se agobien. 

Cuando ya nos llamaron fuimos para el hotel, descargamos todo, maletas y compra, nos instalamos y después nos fuimos a la piscina spa.
En la piscina Leo hizo su primer amigo de verano (de todas su vida), Álex. No se volverán a ver jamás, pero siempre estaré yo para recordarle dónde y quién fue su primer amigo. Jugaron muchas veces juntos (el tiempo que estábamos en el hotel)

¿ Momento relax ?

El "amigo" de Leo estaba justamente en la habitación de al lado, y nuestras habitaciones estaban en la parte más baja del hotel dónde había una especie de patio para que los niños pudieran jugar, así que mientras Leo (y Max) jugaban con el niño, preparamos la cena tranquilamente.

Así pasamos las noches (agustito total)

El miércoles por la mañana fuimos a hacer actividades dónde hay la "pista larga" de La Molina. 
Primero los niños hicieron Tirolinas: 6€/niño. No había nadie más, así que pudieron hacer el circuito tranquilamente sin prisas.
Después fuimos a tirarnos con unos Donuts, por una especie de toboganes. ¡ Divertídisimo ! 10€/12 lanzamientos por el donut. 


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Después subimos en el teleférico (22€ los cuatro) hasta la cima (bueno hasta la cima no). Hasta la cima no recuerdo la distancia que había, y subimos a pie. Estuvimos unos 45 minutos caminando cuesta arriba, turnándonos con los niños a cuestas porque los pobres no podían. Acabamos reventados. En la cima había un bar dónde descansamos para tomar algo y coger fuerzas para volver. Suerte que la bajada no costó tanto, ni en cansancio ni en tiempo.

Al llegar al hotel tocó comer y siesta obligatoria para coger fuerzas para continuar haciendo cosas por la tarde.


 
Max no se movió un pelo en todo el trayecto

El lago inferior que se aprecia es dónde fuimos por la tarde

Papá fue quién cargó más con ellos. Lo que hay que hacer para llevarlos a la cima (aplicable a la vida en general)
Foto familiar los 4

Por la tarde fuimos al lago que he mencionado en la foto anterior, a 2 min en coche del hotel.
Dimos un paseo en barca por el lago: 7€/barca/30min
Foto postureo

No había manera que yo pudiera remar, la barca no se movía ni un centímetro.

Después una vuelta al lago en poni 6€/niño.



El jueves por la mañana, después de hacer las maletas, fuimos otra vez dirección Puigcerdà para ir al lago, y después a Llívia donde habían Quads para que Leo subiera y probara: 5€/5min. 

Lago de Puigcerdà

Paramos a comer rápido en un puesto de pizzas, a pie de carretera, más asquerosas imposible, pero bueno, de rápido no comimos, no había nadie en el puesto más que los coleguillas del dueño del puesto de pizzas que no hacían más que espantar clientes y entretener al pizzero.

Para volver a casa en vez de ir por donde vinimos, pasamos por Francia, dirección Perpiñán. Me quedé frita nada más subirme al coche y los niños también, pero no tarde mucho en despertarme, pues notaba muchas curvas, frenazos... y eso a mi no me deja descansar. Lo único bonito del trayecto pasando por ahí son las vistas. Más o menos tardas lo mismo que yendo por el Eix, pero se hace más largo porqué no es tan directo, además de que hay peajes.

Resumiendo...

Han sido unas vacaciones FANTÁSTICAS, en las que Leo se ha portado muy bien (con sus berrinches puntuales al igual que Max), ha disfrutado un montón con todo lo que hemos hecho y eso es lo que cuenta. Y Max, hemos descubierto otra faceta suya, y es que no le teme a nada. Ha hecho todas las actividades que ha podido, exceptuando la moto y el quad, que si por él hubiera sido también hubiera hecho.

Comprobado que mis niños necesitan estar más fuera de casa que dentro. Dentro se me portan fatal. Pero nosotros no somos muy viajeros y tampoco nos podemos permitir muchas salidas por el poco tiempo que tenemos, pero una vez al año no hace daño... Deseando que sea el año que viene para volver a hacer alguna escapada todos.






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